LA CASA DE LOS JORDÁ
El arte flamenco era desconocido en América. En Buenos Aires, en los cafés con billares, frecuentados por andaluces se escuchaba aires de cantos de la tierra lejana junto con entrechocar de las bolas.

Añoranzas mal contenidas entre lágrimas, hasta el final de la Guerra Civil española, el exilio marcó a muchos artistas que supieron enfrentarse en ese acto fraticida. Así llegaron cantantes de la talla del Niño de Utrera, Miguel de Molina, Angelillo, escritores laureados como el Premio Novel Jacinto Benavente, antes de ello ya había visitado “ la plaza” Federico García Lorca, para asistir a la gran actriz Lola Membrives, quien estrenara en ese país varias de sus obras. La mas grande “bailaora” de todos los tiempos Carmen Amaya, no fue ajena a ese movimiento, quien ya actuara en EE.UU. invitada por el presidente de ese país Franklin D. Roosevelt Nace por ese entonces lo que se llamó “ la catedral del arte flamenco” “El Tronío”, el “Teatro Avenida” se convierte en el expositor de la zarzuela española y allí se compone la “ Trouppe de los Hermanos Amaya, que incorpora a su elenco, luego de un ferro y estricto examen de calidad y capacidad, integra a ella a MIGUEL JORDÁ que a mas de sus conocimientos naturales, plasma para si, la fuerza, el contenido y la gracia del baile andaluz.
Es MIGUEL JORDÁ, después de mucho tiempo de bailar junto a Antonia, Antonio, Maria y la Chuni Amaya, quien crea su propia “escuela”, conocimientos del arte flamenco que son aprovechados con largueza por Miguel Paredes, primer bailaor de El Tronío. MIGUEL JORDÁ, traspasa su arte a sus hijos, en especial a Miguel Jordá (h) en el que vé cualidades para ser su continuista y hacer escuela de sus conocimientos. MIGUEL JORDÁ (h), se une como pareja de baile a la “cantaora” y “bailaora” TERESA FLORES, mas tarde se comprometen como matrimonio y entre los dos crean “ La Escuela,” “ LA CASA DE LOS JORDÁ”, para continuar con el legado de su padre y entregar a quienes quieran hacerlo, el conocimiento milenario heredado de los primeros pobladores de la “Sivilia” hoy “Sevilla”, la tierra de los “ muzárabes “donde por disposición de los Soberanos españoles se funden los “sefardíes,” y los árabes que se anclaron por amor a las tierras conquistadas . El arte andaluz, no solo es cante y baile, también está la poesía, la música, que en “LA CASA DE LOS JORDÁ” se irán incorporando para entregar todo un conocimiento amplio y generoso.